Una experiencia que permitió reflexionar sobre la empatía, la inclusión y la importancia de mirar más allá de la discapacidad. A través de la actividad, los estudiantes pudieron conectar desde lo humano y comprender el valor del respeto en la convivencia diaria.
Desde la mirada educativa, esta experiencia aporta herramientas para fortalecer la convivencia escolar, promover la inclusión y generar espacios de aprendizaje más empáticos, respetuosos y conscientes.